martes, 21 de octubre de 2008

Común y corriente

por Montserrat Avilés.

Sr. Alcalde:
Una como ciudadana de la comuna, trabajadora, empeñosa para sacar adelante a los cabros chicos, asesora del hogar, me levanto todos los días a las 5:30 de la mañana para poder tomar una burla de locomoción colectiva (vamos todos como chanchos apretujados), para llegar a tiempo al trabajo; Montessori dice "lo importante de los trabajadores es su tiempo, pues este es valioso para el progreso del país" (El facho, 666). Pues bueno, aparte de hacerme perder el tiempo, también sucede lo siguiente: cada invierno, apenas llueve un pichintún, las calles principales de la comuna se inundan. Me parece el colmo tener que aguantar esta situación todos los inviernos. Le aseguro, señor, que si esto no cambia me veré en la obligación de cambiarme de comuna y a sabotear su próxima campaña electoral.
Atte.,
Señora Rosa Pérez.

Un simple vasallo

por María José Sapag.

Yo me presento antes ustedes como un simple vasallo. No importa que sepan mi nombre, ni menos quién soy exactamente; para uno ya es realmente vergonzoso hablar ante esta audiencia y con gente tan importante como ustedes lo son.Ustedes pueden dirigirse a mí de la forma que crean correcta, pero... ¿Por qué debo yo tratarlos de su alteza, su majestad o su realeza?, ¿qué han hecho ustedes por mí para que yo se los agradezca? Como dice Shakespeare en Hamlet, "ser o no ser, ese es el dilema" (105), y ustedes optaron por ser quienes son, eligieron sus reglas, pero tal como lo hicieron los rebeldes de la historia como Manuel Rodríguez, yo no tengo pensado seguirlas. Soy pobre, no tengo casa, auto, ni menos una mujer. Como pueden ver, la belleza tampoco es mi fuerte, pero como dijo una vez Anónimo S, famoso filosofo francés, en sus Libros sobre la vida, "La belleza está en los ojos de quien ve con el corazón"(45).
Como ven, no tengo nada... no puedo llamarlos majestad... no han hecho nada por mí y creo que por nadie... La única persona que nos puede salvar del sufrimiento, será vista el día de nuestras muertes.

Maldita mochila

por Hermes Hernández.

Señor juez:
Se dirige a usted el señor Hermes Hernández para contarle su versión de los hechos.
Bueno, le cuento: uno iba tranquilo escuchando música y en la esquina había dos carabineros que hicieron un control de detención. Procedieron a revisarme, y yo andaba con una mochila que no era mía. En ella encontraron drogas y por mala suerte fui procesado. Como dice Damián Silva en el libro Uno no sabe su suerte, “la mala suerte siempre llega” (69).
Su señoría, debido a esto le pido a usted que tenga compasión al dictar la condena, porque esa mochila no era mía. Soy un joven muy bueno que no le hace mal a nadie. Como dice el abogado Ignacio Marín en Condenando a Zorrón, “no se es culpable hasta que no sea probado lo contrario” (562).

Se despide atentamente,
Don Hermes Hernández.

Entiendan al zorrón

por Vicente Irágüen.

Su señoría:
Uno siente que con todas las barreras que Ud. nos pone para poder desarrollarnos laboralmente, uno no puede vivir tranquilo, porque como dice el escritor, “la vida es buena cuando uno la acepta” (Pérez, El camino de los zorrones, 43), pero para uno es muy difícil poder aceptarla, por los impuestos tan elevados, que impiden que uno pueda vivir felizmente. Para terminar, su Señoría, necesito que usted pueda hacer algo con los impuestos porque nosotros estamos trabajando para usted. Como dice el escritor Felipe González en su novela Crónicas de un zorrón, “Somos todos parte el uno del otro” (139). Entonces, si nosotros trabajamos duro, podremos salir adelante y poder tener todos una mejor calidad de vida.
Atte.,

Vicente Irágüen.

Sinfonías armoniosas

por Ignacio Díaz.

Damas y caballeros:
Uno a veces cree que la música nos convoca a todos, independiente de los diversos estilos que tengamos y de nuestra forma de ser. Es rico saber que la música une amistades, que son el fuerte más importante en nuestra comunidad. Quién sabe cuántos millones y millones estén escuchando alguna canción en estos momentos.
Si se sabe que estos géneros armónicos son una esencia elemental para el oído de cada uno en el acompañamiento de esta vida, es que ya se sabe porqué estos son importantes.
Aquí cabe destacar tres puntos: el primero es que la rutina está a la par de uno mismo siempre, y las melodías quiebran todo aquel rato que tú pasas, quizás aburridamente o quizás no. El otro punto está en este ambiente del silencio. Uno piensa que si hay un rato de silencio, inconscientemente todo se derrumba y necesitamos oír algo de nuestro gusto. Y el tercer punto es simplemente que sin música uno no podría entretenerse y se sentiría solo aunque esté en un lugar rodeado de gente.
Cada uno decide el momento, el género y el estilo en su vida, para estas melódicas sinfonías que son tan agradables para el oído. Es lo mejor que tenemos y que nos pasa en la vida, y de eso estoy seguro.
Gracias. Adiós.

Camino a lo imposible

por Pilar Villanueva.

Su Alteza Rey de Ámbar:
Quien se dirige a usted es la pequeña Polly, para ver la factibilidad de que yo pueda ir a vivir a su lejano país que es Ámbar, gobernado por su excelencia el Rey Juan. Ya que a cualquiera le gustaría conocer sus grandes ríos, montañas, extensos valles, y lo más importante, sus “animales que hablan y los bailes a media noche cuando las ninfas vivían en las vertientes y las dríades que habitaban en los árboles salían a danzar con los faunos” (Lewis, Las Crónicas de Narnia I, 7), y uno es un amante de los animales y de las grandes fiestas con toda especie de criaturas mágicas.
También uno supo recientemente que su padre era el reconocido mago Gustav de Barcheló que habita en el norte del valle Luna y creo que a todos les gustaría conocer a su padre, por la sencilla razón de que estos últimos años le han sucedido cosas muy extrañas que, a su debido tiempo y lugar, le comentará. Creo que uno tiene derecho a conocer sus raíces y el lugar del que proviene.
Presiento que uno a esta edad ya está en condiciones de poder ingresar al “Colegio de Magia y Hechicería Hogwarts, Cuyo director es Dumbledore” (Rowling, Harry Potter y la Piedra Filosofal, 27).
Ruego responder la carta apenas usted pueda.

Muy cordialmente saluda
Polly de Barcheló.

Para Rebeca

por Francisca "Grilla" Giacaman.

Querida madre:
Este día es importante, lo sé, pero para ti, no para mí. Estos últimos meses lo he estado pensando y no sabía cómo decírtelo, me reprimes tanto. Sé que esto no es lo correcto, escaparse de la nada justo el día en que uno se casará, pero siento que esto no da para más. Traté de decírtelo unas cuantas veces pero era imposible, no sabía si era capaz de destruir tu ilusión. Uno siente que la presión ya no da para más, por esto escribí esta carta, no te lo podía decir a la cara, uno siente miedo con este tipo de cosas; enfrentar a tu madre después de 27 años de control no es nada fácil. Yo no amo a Juan –él ya lo sabe, lo hemos hablado mil veces y pasa lo mismo con él, su madre es igual a ti, por eso esta tarde tampoco irá a nuestra boda-, estaba con él solo porque tú querías, siempre reprimiste mis sentimientos y esta no fue la excepción. ¿Cómo no te diste cuenta de que uno no tiene que manipular los sentimientos ajenos? Solo espero que con esto entiendas que uno no puede seguir con este tipo de cosas.
El majestuoso Rey de España no se enojará porque uno de sus compatriotas dejó plantado a su futuro marido por irse y dejar a uno con todo el preparativo. Relájate y despreocúpate, los invitados tampoco irán, ya les dije que esto se canceló. No pasarás vergüenza.
¿Sabes? “No es bueno dejarse arrastrar por los sueños y olvidarse de vivir” (Rowling, Harry Potter y el Príncipe Mestizo, 300). Ya mucho soñé y poco viví, así que es mi turno de empezar de nuevo en otro lugar y dejarte.
De verdad lo siento mucho, uno es tan cobarde al hacer esto, por medio de una carta, pero no tenia opción, o si no nunca lo haría.
Con cariño…

Consuelo.

PD: Y recuerda que "lo que ahora sufrimos, en el futuro sólo será un recuerdo" (Shakespeare, Romeo y Julieta, 112).